En esta entrada voy a apuntar cómo realizar algunas personalizaciones en el arranque de un PC con Fedora.

El sistema de arranque se basa en GRUB2 y la ubicación de los ficheros está pensada para sistemas con arranque UEFI. En sistemas clásicos con arranque BIOS puede ser diferente.

El procedimiento se debe ejecutar como root y consiste en dos pasos:

  1. Editar el fichero de personalización del arranque vi /etc/default/grub.
  2. Usar el comando grub2-mkconfig -o /boot/grub2/grub.cfg para actualizar la configuración del arranque con la información configurada anteriormente.

En el fichero /etc/default/grub he incluido las siguientes opciones, además de las que ya pueda tener de origen:

GRUB_TIMEOUT=5
GRUB_DEFAULT=saved
GRUB_SAVEDEFAULT=true
GRUB_TERMINAL_OUTPUT="gfxterm"
GRUB_GFXMODE=1024x768
GRUB_GFXPAYLOAD_LINUX=keep

La variable GRUB_TIMEOUT permite especificar en segundos el tiempo que se tiene para cambiar la opcion de arranque antes de que se ejecute la opción por defecto.

Las líneas GRUB_DEFAULT y GRUB_SAVEDEFAULT hacen que el siguiente arranque use por defecto la configuración de arranque que se usó la última vez. Esto me resulta útil sobre todo cuando estás haciendo actualizaciones en Windows y así no tienes que preocuparte de que los reinicios durante la actualización no vuelvan a Linux.

Las variables GRUB_TERMINAL_OUTPUT, GRUB_GFXMODE y GRUB_GFXPAYLOAD_LINUX me permiten forzar un tamaño de pantalla determinado durante el inicio, lo que es de utilidad sobre todo en monitores HiDPI, donde el modo de texto por defecto puede tener caracteres muy pequeños.